Los cascos pueden diseñarse de tres formas diferentes, cada tecnología presenta ventajas e inconvenientes :


1- CASCOS CON CARCASA RÍGIDA :

Estas carcasas inyectadas son extremadamente sólidas, aunque también pesadas.
La absorción de la energía en caso de impacto vertical o lateral se realiza mediante
la deformación de la carcasa.
El ajuste a la cabeza se efectúa mediante un sistema de suspensión con cinta,
que ofrece una buena ventilación pero poca estabilidad, y con una comodidad
mejorable.
Este tipo de casco cada vez se utiliza menos en el mundo del deporte, y su
presencia es más habitual en el sector de la construcción.

2- CASCOS HÍBRIDOS :

La carcasa inyectada se suma a una almohadilla de poliestireno moldeado.
Esta construcción híbrida ofrece un excelente equilibrio. Con estos cascos,
no solo la carcasa amortigua los impactos mediante la deformación, sino que
el poliestireno, al deformarse, absorbe la energía y dispersa la fuerza del impacto.
Sin embargo, la protección lateral en caso de caída no es óptima, ya que normalmente los lados no están reforzados con poliestireno.
Este tipo de casco resulta especialmente interesante para los usuarios más exigentes, gracias a su gran solidez. Sin duda, una opción ideal para los clubes, los niños y los servicios de rescate.

3 - CASCOS DE POLIESTIRENO :

Su estructura moldeada íntegramente de poliestireno incorpora únicamente
una fina capa de policarbonato de protección.
Este proceso de fabricación permite obtener un casco ligero y extremadamente seguro en caso de impacto.
La gruesa capa de poliestireno moldeado de la estructura dispersa la energía
en todas las direcciones en caso de impacto.
Sin embargo, estos cascos también son más sensibles a los impactos derivados de la utilización, por su fina carcasa de policarbonato. En general, ofrecen al usuario una buena ventilación y una ergonomía óptima, gracias a su sujeción mediante un arnés ajustable de gran precisión.